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La leche materna es el alimento ideal para el recién nacido ya que garantiza un crecimiento adecuado y estimula las defensas. Se considera un alimento único, ¡imposible de imitar!Imagen

Si una madre está bien nutrida, la lactancia materna exclusiva puede satisfacer las necesidades nutricionales de su hijo durante los 6 primeros meses de vida. El éxito de la lactancia materna reside en el vaciado frecuente y completo de las mamas.

¿Cuál es la composición de la leche materna? ¿Por qué se considera un alimento único?

La producción de leche es mayor y más rica en las horas de la mañana y además su composición se modifica a lo largo de la toma, siendo al comienzo más rica en hidratos de carbono y agua y al final más rica en grasa y más pobre en agua. De ahí que al principio de la toma su sabor sea más dulce.

Se distinguen tres tipos de leche de diferente composición:

  • Calostro. Se produce durante los 4-6 primeros días de vida y su función principal es proporcionar sustancias (energía, proteínas, minerales, vitaminas,…) para el crecimiento y la protección del aparato digestivo. Su valor energético es inferior al de los otros dos tipos de leche, pero su contenido en proteínas es muy superior, sobretodo en inmunoglobulinas (anticuerpos que ayudan a combatir las infecciones). Su contenido en grasa y en lactosa es bajo, pero contiene cantidades importantes de betacarotenos (por eso adquiere esa tonalidad anaranjada), vitaminas del grupo B y Selenio.
  • Leche de transición. Se produce del 6º a los 15 días de vida. Se considera una leche intermedia entre el calostro y la leche madura.  Su contenido en inmunoglobulinas y vitaminas liposolubles (vitaminas A, D y E) es inferior, pero en energía, lactosa, grasas y vitaminas hidrosolubles es superior.
  • Leche madura.Su contenido calórico es suficiente para cubrir las necesidades energéticas del lactante. El 80% de su composición es agua. Dicha agua contribuye en el mecanismo de regulación de la temperatura corporal del bebé. Las proteínas constituyen el 0,9% de la leche materna de las cuales el 60-65% son proteínas del suero (alfa-lactoalbúmina y lactoferrina sobretodo) y el 40% caseína. Es importante destacar la ausencia de la proteína del suero beta-lactoalbúmina, proteína responsable de muchos procesos alérgicos y que sí se encuentra en la leche de fórmula. Los hidratos de carbono constituyen el 40-50% del aporte calórico total de la leche materna, de los cuales prácticamente el 90% es lactosa (favorece la absorción del calcio, promueve un correcto desarrollo de la flora intestinal y favorece el desarrollo cerebral) y el 10% oligosacáridos (favorecen el crecimiento del Lactobacillus bifidus). Las grasas constituyen el 50% del aporte calórico total y el 99% de éstas son triglicéridos. Fosfolípidos, ácidos grasos libres (sobretodo ácido oleico), mono y diglicéridos y colesterol constituyen el resto. También es importante destacar que la cantidad de ácidos grasos poliinsaturados de la leche materna es 30 veces superior a la de la leche de fórmula y que éstos son muy importantes para el adecuado desarrollo de cerebral y retiniano del bebé. El contenido en vitaminas depende de la alimentación de la madre, pero están presentes en cantidad suficiente, a excepción de la vitamina D. Su contenido en hierro es inferior al de la leche de fórmula, pero se absorbe mucho mejor y su contenido en Selenio es superior. Además, la leche materna contiene muchos enzimas como la lipasa, la amilasa y la proteasa que facilitan la digestión.

¿Cuáles son las ventajas de la lactancia materna?

La leche materna posee tres características que la hacen única e inimitable:

  1. Es cambiante, se adapta a las necesidades de cada momento del lactante.
  2. Es específica, ofrece muchos beneficios nutricionales e inmunológicos.
  3. Es producida por la madre, lo que permite estrechar el vínculo afectivo madre-hijo.

Y además, aporta nutrientes que se adaptan fácilmente a la fisiología del aparato digestivo del lactante, favorece la involución del útero, protege frente al cáncer de mama y de ovario de la madre, es higiénicamente segura, favorece un buen desarrollo mandibular y dental, no presenta riesgo de sobrealimentación y protege frente a atopias.

¿Y las recomendaciones para una buena lactancia materna?

  • Tras el parto, es importante poner al recién nacido al pecho lo antes posible para favorecer la producción de leche.
  • También es importante un buen vaciado de la mama.
  • La madre debe aplicar los dedos índice y medio sobre la mama para que el bebé puede respirar bien.
  • Evitar administrar un suplemento durante los primeros días de vida.
  • Adquirir una postura cómoda.
  • Intentar mantener al niño despierto.
  • Ayudar al bebé a deglutir el aire después de cada toma.
  • Dar el pecho a demanda durante el primer mes, no establecer horarios rígidos.
  • La toma no debe superar los 15-20 minutos. El 90-95% de la leche se obtiene durante los primeros 5 minutos. Si se alarga el tiempo se favorece la aparición de grietas.
  • Dar 10 minutos de un pecho y 5 del otro y empezar la siguiente toma por el último pecho para conseguir un vaciado completo cada vez.
  • Lavar la mama con agua hervida y una gasa estéril antes y después de cada toma.
  • Evitar situaciones de estrés, realizar una alimentación adecuada y aumentar la ingesta de líquido (agua, leche, infusiones,…).

¿Cómo se puede conservar la leche materna extraída con el sacaleches?

Se puede conservar en bolsas de congelación o en diferentes envases, pero previamente esterilizados. Puede conservarse 8-10h a temperatura ambiente, 72h en nevera o 3-6 meses en el congelador a -14º.

Nunca debe mezclarse leche de diferentes tomas en un mismo envase.

¿Qué hay que hacer para descongelarla y calentarla correctamente?

La leche materna debe descongelarse en nevera y una vez descongelada se mantiene a temperatura ambiente. Si se separan la grasa y el suero y se observan dos fases lo único que hay que hacer es mezclar, no desechar.

Para calentarla se hace al baño maría a 36-37º como máximo o con un calientabiberones, pero nunca en el microondas. El microondas destruiría nutrientes esenciales.

 

 

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